sábado, 17 de marzo de 2007

Santa Resaca Bendita



Lo de correr con resaca lleva camino de convertirse, para mí, en un misterio de proporciones similares a lo del triángulo de las Bermudas o las caras de Belmez.

Lo cierto es que este pasado jueves había quedado para salir por la noche a tomar un par de copichuelas y despejar un poco la mente. Después de trabajar el día entero pateando la vía del tren y conducir 322 kilómetros desde la estación de Linares-Baeza hasta mi casa, me encontraba lo suficientemente cansado como para quedarme tumbado en el sofá y dejar la salida nocturna para mejor ocasión.

Pero como hay cierta persona en este mundo a la que nunca soy capaz de decirle que no, me armé de valor y salí a cumplir con el compromiso adquirido. Mi idea era la de tomar algo rápido y volver pronto a la cama que me llamaba a gritos. Pero, una vez más, la noche se complicó y me atrapó en sus garras. Para cuando conseguí zafarme de ellas cuatro cervezas, tres whiskies y un cigarro habían encontrado cobijo en mi estómago, mis venas y mis pulmones.

No sé si en los museos de tortura, donde se exponen los objetos usados por Tomás de Torquemada y sus secuaces de la Inquisición, aparecerán despertadores como elementos capaces de provocar crueles sufrimientos a los seres humanos. Sospecho que no. Pero bien podrían formar parte de esa colección del horror en momentos como el de ayer a las 6:50 de la mañana.

El agudísimo pitido del diabólico cacharro, las menos de tres horas de incomodo sueño disfrutado, el fuerte dolor de cabeza y la perspectiva de un día de oficina me hundieron al más profundo de los avernos.

Lo malo de celebrar San Jueves es que San Viernes cede los honores a Santa Resaca.

Pasar nueve horas delante de un ordenador dentro de una oficina ya me parece, en si mismo, algo bastante difícil de soportar. Cuando lo condimentas con unas buenas dosis de dolor de cabeza, ganas de vomitar, sensación de mareo, sudores fríos y un inmenso sueño y cansancio la experiencia es absolutamente terrible.

Pero como no hay mal que cien años dure, llegaron, al fin, las cinco de la tarde y mi liberación laboral hasta el próximo lunes.

Tenía planeado que al salir del curro me acercaría a la pista de atletismo para hacer un entrenamiento de cuatro series de 2000. Sí, eso que llaman un 4x2000. Lo había planeado ayer en el coche, viniendo de viaje. Antes de que la noche y Santa Resaca se cruzaran en mi camino, por supuesto.

El cuerpo y la mente me pedían (me exigían a gritos más bien) que me fuera a casa a descansar y se reían de que, con ese mal cuerpo, me estuviera si quiera planteando cumplir con el entrenamiento previsto. En un alarde de fuerza de voluntad (o de locura, vaya usted a saber) decidí cumplir conmigo mismo, con mis zapatillas y con mis series y me presenté en la pista de Pozuelo. Las ganas de correr brillaban por su ausencia pero me convencí a mi mismo de que superar este tipo de situaciones son las que te endurecen como corredor y que así se forjan los verdaderos maratonianos. Ya se sabe, el rollo espartano y todo eso.

Mi habitual calentamiento de 20 minutos lo inicié con unas malísimas sensaciones (no podía ser de otra manera) y lo acabé pensando en que eso iba a ser un infierno. Me esperaban por delante veinte vueltas a la pista, seguramente el entrenamiento más duro que conozco y al que me enfrentaba por tercera vez en mi vida.

Pero increíblemente las sensaciones durante la primera repetición fueron bastante buenas y completamente sobrado paré el crono en 8:37. ¡¡¡No lo podía creer!!!
Dos minutos de recuperación y me lancé a por la segunda: 8:33.
Pensando en lo difícil que es explicar esto completé la serie con las otras dos repeticiones en 8:31 y 8:32 sin agonías, sin sufrimientos especiales. Diez minutos de enfriamiento y para casa con la impresión de haber volado sobre la pista.
Hasta ahora, en este tipo de sesiones no había bajado nunca en un 2000 de 8:40. Hace dos semanas, en infinitamente mejores condiciones físicas, solo pude bajar de los nueve minutos en dos de ellas.

¿Es posible encontrar alguna explicación al hecho de haber hecho mi mejor entrenamiento con esa resaca, habiendo dormido menos de tres horas, con dolor de cabeza, malestar.....?

Y la verdad es que no es la primera vez que me pasa. Tengo cerca de mi casa tres recorridos que hago habitualmente. En dos de ellos pulvericé mi propios records en condiciones resacosas similares a las de ayer.
La mejor media maratón que he corrido jamás fue el pasado mes de noviembre en Moratalaz en idénticas circunstancias. Aquel día solamente los problemas intestinales generados por el alcohol impidieron que rebajara mi marca en más de siete minutos.

¿Me bebo una botella entera de Bourbon la tarde antes del mapoma?

Bendita resaca. Santa Resaca bendita.

10 comentarios:

ELMOREA dijo...

No me lo puedo creer.
Has rememorado sensaciones que tenia olvidadas, casi siento el vacio en la boca del estomago y la pertinaz sed.
Pero si vas al mapoma, bebe otra cosa, bebe otra cosa...

SlowPepe dijo...

Yo recuerdo locuras de juventud con el baloncesto, y determinados partidos de ensueño empezados en condiciones poco recomendables. De todos modos, con la ciencia en la mano, el alcohol deshidrata y la falta de descanso afecta negativamente al rendimiento. Si acaso la única explicación podría ser la mejora de la capacidad de sacrificio por la acción depresora del sistema nervioso central que ejercen el bourbon y sus secuaces. O sea, duele menos por la anestesia.
Sin embargo, yo no iría a Mapoma con resaca, jejeje. Saludos.

boni dijo...

Joder con el tío borracho......que sepas que bajaste de 9 minutos, porque te equivocaste al contar las vueltas a la pista, con el resacón....jajajajaja...ay que juventú....por cierto, el viernes salí, tropecientos cubatas, el sábado mañanero pa curar la resaca, tropecientas birras a pie de playa.....peor, ayer quería hacer 25 kms....se quedaron en 19,5 km (sí, con el medio km)....mucho calor, y las copas que se notan...¿vamos bien para los 3:45 del MAPOMA?
Saludos desde Málaga
Sierra
PD: ¿Pa qué te autoentrenas, no era el Krismi quién te estaba poniendo los deberes? Qué zagal...

Escubi dijo...

Según te estoy leyendo me estoy viendo a mí mismo en mchas ocasiones.
Yo no sabría decir exactamente la causa de tener un mejor rendimiento cuando tienes resaca, pero a mí me ha pasado muchas veces y es completamente cierto. Supongo que estará relacionado con lo que dice slowpepe, que a esas alturas ni sientes ni padeces y si consigues entrar en calor, que es lo que más cuesta, luego la gloria está al alcance de la mano.
Ahora, plantearsae eso en el mapoma....yo tendría mis dudas, la decisión es tuya, borrachuelo.
Un saludo

krismaran dijo...

A partir de ahora te voy a llamar el George Best del asfalto... jajaja.

De todas maneras yo pienso como el Sierrecilla, tú lo que pasa es que no sabías ni las vueltas que llevabas... jijiji.

Entrena un poquito y no nos cuentes estos ladrillos, que a los que nos va a entrar dolor de cabeza es a nosotros... ¡joer con el niño!.

Un abrazo.

Sylvie dijo...

Dios!...no me hables de correr con resaca...que solo de recordar lo de estos 4 días de fallas, se me remueve el estómago...

Definitivamente, perdiste la cuenta de las vueltas.

Besitos.

irishdecai dijo...

No te extrañes Teto, yo corri la maraton de sevilla con resaca y aun un poco borracho de la noche anterior.
Eso si, no hay que tomarlo por costumbre o te puedes pasar a mi club de Drinkers with a running problem.

merak dijo...

no tengo tiempo par leer este post, tal vez mañana... pero he leido lo de resaca y he pensado: ¿esami?
abrazos

Tetovic dijo...

La verdad es que sigo sin entender nada y preguntándome porque con resaca corro mejor. Ayer viernes, siete días después, repetí el entrenamiento. La diferencia es que no había salido el jueves y había dormido mis siete horitas reglamentarias. El resultado unas lamentables series => 8:37- 8:55 – 9:07 – 9:20. De más a menos, acabando las dos últimas arrastrándome y haciéndolas solo porque mi orgullo espartano me obliga a acabar siempre los entrenamientos y no dejarlos a medias. Después de la segunda me encontraba tan hecho polvo que me hubiera ido para casa. La última en ¡¡9:20!! Y sufriendo como un auténtico animal. La semana pasada y con el resacón hice la última en 8:32. No entiendo nada.

elmorea, una borrachera al año no hace daño. No hay que dejar pasar tanto tiempo entre una y otra como para olvidarnos de lo que es una resaca.

Slowpepe, no sé cual es la explicación, pero es una realidad. Quizá haya un componente psicológico que me hace esforzarme más cuando estoy de resaca por aquello de “voy a echar toda la mierda que me metí ayer”. No sé. Lo de la acción depresora del sistema nervioso no lo había pensado pero puede ser una hipótesis bastante a tener en cuenta.

Boni, me autoentreno porque el krisma no me hace ni caso el muy mamón. ;-D
Para el 3:45 vamos de culo. Yo firmo ya bajar de 4 horas.

escubi, me alegro de leer que a ti también te ha pasado y que la cosa no es solo mía. Lo del mapoma era solo broma. ¿O no?

sylvie, después de verte en Berlín creo que tú con resaca eres capaz de hacer muuuuuchas cosas y todas bien. Lo tuyo si que es un caso para llevarlo ante algún buen especialista y no lo mío. ;D

irish, jajajajajja, ¡¡estás como una p**a cabra!!! ¿Acabaste bien el maratón??

merak, lee, lee, a ver si uno de la élite como tú tiene alguna experiencia en este sentido. Tú opinión me interesa.

merak dijo...

yo es que con resaca no soy persona... ni siquiera humana jajaja